De qué sirve reconocer cuando nos hemos
equivocado, arrepentirse del pasado, pedir una segunda oportunidad,... eso no sirve
de nada, el género humano no está acostumbrado a perdonar si con ello les
hacemos cambiar su perspectiva de la vida.
El mejor arrepentimiento es francamente volver
la hoja, para empezar de nuevo. Ya que aunque una puerta se cierre por suerte
siempre habrá ventanas.
Besitos de caramelo,
Tessa Mas



