Recito el poema de la supervivencia
en tu oído.
Escucho atenta la sinfonía que
se descose de tu silencio.
Las palabras trenzan y con
ellas el contenido
de los versos que acurrucan
los gemidos,
deja que el poema dialogue
en esta tarde de otoño.
Escucha,
silencio,
calma,
calma,
pasos,
palabras,
yo,
tu complacencia.
Besitos de caramelo



