Followers

Mostrando entradas con la etiqueta consejos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta consejos. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de octubre de 2013

3 errores al escribir de escritor novato


Nadie nace enseñado. Todos hemos aprendido a leer y escribir en la escuela, incluso nos han enseñado reglas básicas de redacción. Como en la caligrafía y en la gramática, en los comienzos de la narrativa es sencillo cometer fallos muy elementales. Al igual que con el tiempo aprendiste a escribir sin (apenas) faltas de ortografía, con el tiempo puedes mejorar el estilo de tus textos. Observa estos tres errores al escribir en los que todo narrador ha caído en sus inicios y comienza a detectarlos.

Error #1: exceso de adverbios acabados en “-mente”
Que sencillo es abusar de los adverbios terminados en “-mente”. Es cómodo, práctico, eficiente… y feo. Delatan dos rasgos principales de un escritor que no le hacen quedar en buen lugar:
Escritor novato, con poca práctica en el dominio del lenguaje y sus normas
Escritor perezoso, que no revisa a fondo el texto
No estoy diciendo que estos adverbios sean feos e ineficientes. Lo que es malo es la repetición constante de los“obviamente, cabalmente, constantemente, realmente, simplemente…” Observa la cantidad de ellos que utilizas. Si en un mismo párrafo o en párrafos seguidos, has usado dos o tres, seguro que puedes sustituir algún“desgraciadamente” en un “por desgracia…” Puedes escribir tantos “-mente” como quieras cuando estés creando. Ayuda a avanzar porque es el recurso fácil, no te obliga a detenerte para buscar una frase mejor y así puedes continuar tu vorágine creativa. Pero después, en la fase de revisión, fíjate cuántos de ellos puedes eliminar.
Seguramente te sorprenderás. Mejor dicho: con toda seguridad quedarás sorprendido
Ten en cuenta estas normas de estilo cuando decidas emplear un adverbio terminado en “-mente”:
Conservan el acento de su raíz: débil = débilmente; jamás se acentúa la terminación
Si quieres poner dos de ellos seguidos sólo es necesario mantener la forma “-mente” en el último: “Se tendió allí, dulce y serenamente”…
…o bien separar dos de ellos por comas para dar un matiz más subjetivo“Se tendió allí dulcemente, serenamente.”
Debes evitar la forma enfática “yo personalmente”: es una redundancia.
Los adverbios “mayormente” y “mismamente” son considerados vulgarismos. Las formas más acertadas son:
Mayormente = principalmente
(o también sobre todo” si quieres evitar el adverbio)
Mismamente = precisamente
Truquillo: puedes usarlos para ponerlos en boca de personajes, en el diálogo, cuando quieras resaltar su escasa cultura ”
Recuerdano es malo usar estos adverbios, lo realmente malo es abusar de su utilización.

Error #2: variar el tiempo de la narración
Comienzas a escribir, te entusiasmas, te metes en la historia, te apasionas, las palabras acuden a ti como un torrente, no puedes parar de escribir, las escenas se agolpan, los acontecimientos se suceden… en algún momentohas pasado de contar tu historia en tiempo pasado a tiempo presente. O al revés. O a ratos en uno o en otro tiempo, según tu inmersión en el relato.
Es muy corriente que suceda esto, no te preocupes. En fases avanzadas de escritura incluso se puede utilizar como recurso narrativo (escribiré un post sobre esto cuando hable del tiempo narrativo y los puntos de vista). También es frecuente cambiar la persona gramatical del narrador: comienzas contando la historia en tercera persona (él hacía) y pasas a contarla en primera persona (yo hacía). De nuevo te aconsejo que no detengas ese estado de creatividad torrencial para subsanar este error. Para eso está la revisión, pero debes tomar conciencia del problema cuando corrijas. Con la práctica dejarás de saltar de un tiempo verbal a otro y a ser más consciente de tu propia voz narrativa, así como de la voz del narrador.
Recuerdadebes tener en cuenta el tiempo verbal con que empiezas a narrar y la persona gramatical del narrador.

Error #3: pasar olímpicamente de la ley causa-efecto
Este es un fallo a menudo difícil de detectar sin una lectura a fondo. Se produce cuando una situación se resuelve de manera milagrosa o un personaje cambia de actitud o pensamiento sin que un acontecimiento provoque dicho cambio. Es decir, saltarse a la torera la máxima siguiente: todo efecto está precedido por una causa
Ejemplo: “el hombre estaba sentado, contemplando en un estado absorto cómo crecía la hierba de su jardín. De repente, se levantó presa de un frenesí incontenible y se dirigió a la cocina, donde devoró con ansia un bocadillo de chorizo”.
¿Cuál es el desencadenante de ese frenesí incontenible? ¿Cuál la sucesión lógica de pensamientos que le hace levantarse, que le hace ser consciente del hambre?
Cuidado con los “de repente, de pronto, en un momento dado…”
Puedes hacer actuar a tus personajes por impulsos, hacerles tener reacciones imprevistas… pero asegúrate de dejar claro que los personajes se comportan así por un motivo que les hace ser así.
Igual sucede con las situaciones. No puedes resolver un asesinato sin haber hallado todas las pistas. Pasito a pasito, siguiendo una sucesión coherente de acontecimientos. Queda fatal, dicho sea de paso, sacar un as de la manga en el último instante para cuadrar algo que no has sabido resolver. ¿Al asesino se le cae del bolsillo el casquillo de la bala asesina? ¿Es esa la prueba irrefutable? ¡Vamos, anda, no me tomes el pelo! Porque esa sensación es la que le produce al lector.
En tu relato o novela nada debería suceder por azar, y cuando esto suceda, debes decirlo, remarcarlo, dejar patente que la casualidad juega un papel relevante en la historia; que es casi protagonista. De todas formas, la suerte o el azar pueden ser consecuencia de una cadena de acontecimientos cuyas causas que los ponen en marcha desconocemos.
El escritor Paul Auster domina a la perfección este concepto, el cual ha llegado a ser una parte central de su temática, casi una obsesión… a menudo no bien entendida.
Recuerdacada acto tiene su consecuencia y cada consecuencia está asociada a los acontecimientos precedentes y también a los futuros. Cuando escribas ten presente este principio
“ toda acción conlleva una reacción, no hay reacción sin una acción previa ”

En conclusión
Prestando atención a estos tres detalles, mejorarás sensiblemente tus textos. Denotará preocupación por la forma de escribir, un cierto cuidado en lo que dices y cómo lo dices. Es un signo de profesionalidad, de conocer las reglas básicas del oficio, de no ser un novato en cuestiones narrativas. Todos, repito, todos los escritores hemos caído en algún momento dado en estos errores. No se nace enseñado, son fallos básicos, son parte del proceso de aprendizaje. Es incluso positivo cometerlos en estadios tempranos de la creación narrativa: ayudan a estar alerta, a tomar en serio las revisiones necesarias. Se pulen con práctica y, aunque no sea así, en el proceso de corrección se pueden subsanar con mucha facilidad… siempre y cuando sepas detectarlos.


Besitos de caramelo,

Tessa

miércoles, 1 de mayo de 2013

Boletín cultural de Tessa Barlo Marzo - Abril

Buenas noches:
Os dejo el boletín cultural del mes de marzo- abril, en que podéis leer un breve relato "Princesa del tiempo" escrito por mi y una reseña del libro "El perfume".
Besitos de caramelo


PD: Esta es mi entrada numero 250 del blog !!!!

domingo, 31 de marzo de 2013

10 tips para escribir un libro


1. Clarifique desde un comienzo el propósito de su libro. La mayoría de los autores novatos simplemente se larga a escribir. Esa no es una buena forma de hacer un libro. Se necesita saber para qué está escribiendo. Eso servirá de guía en el proceso. Eso vale incluso para libros de ficción. 

2. Entienda con claridad a quién va dirigido el libro. Muchos escritores al desconocer el público al que se dirigen, sólo escriben, con la esperanza de terminar el libro y que alguien lo compre o lo lea. Es mucho esfuerzo para algo tan incierto. Si escribo un libro para jóvenes, me pongo a pensar en lo que les gustaría escuchar o cómo les gustaría que se lo dijeran. Lo mismo para adultos. 

3. No busque editor ni editorial. Algunos creen que sin una editorial que compre previamente el libro nunca se podrá escribir. Eso es un error. Es preciso escribir. Muchas grandes obras tuvieron que sortear cientos de dificultades antes de ver la luz. En la actualidad con las tecnologías que existen de impresión bajo demanda, libros electrónicos, venta por acciones, autoedición, autores asociados, y otras posibilidades, pensar en una editorial no es un obstáculo. Personalmente he escrito libros que he tenido que vender a alguna editorial, he escrito libros por encargo, he participado en libros de edición compartida, he sido escritor en negro en un libro, he autoeditado, y trabajado con libros electrónicos. Cada uno tiene sus ventajas y desventajas, y en otro post hablaremos de eso. 

4. No haga una biografía, escriba un libro. Difícilmente la gente está interesada en la vida de un autor, a menos que sea una celebridad, y hasta cierto punto. Muchos autores novatos cometen el error de hacer autobiografías, cuando en realidad, lo que deben hacer es concentrarse en un tema y desarrollarlo de la mejor forma posible, si quiere introducir algo de su vida, que sea estrictamente necesario y al final o en tercera persona. 

5. Haga en primer lugar el índice del libro. Un índice es como una guía de ruta. Le dará los puntos centrales que debe abarcar. En el camino lo más probable es que cambiará el índice muchas veces, pero al menos le dará un sentido. 

6. Procure que el libro no tenga más de 12 capítulos. A menos que sea una novela, el libro no debería tener más de una docena de capítulos, eso da para un libro promedio de 150 a 250 páginas. 

7. Planifique la extensión de cada capítulo de manera más o menos uniforme. Es decir, si el libro va a tener 150 páginas con 10 capítulos, entonces, cada uno no debería tener más de 15 páginas. En mi caso trabajo directamente con Adobe Indesing CS5, eso me permite tener maqueteado el libro desde un comienzo, así que sé exactamente cómo lucirá y cuánto material tendré para cada capítulo. Si no puede trabajar con un diseñador de textos como Adobe, y aún está en la prehistoria de Word o en la era de las cavernas de WordPerfect, entonces hay que tener en cuenta que una página tamaño carta a doble espacio, equivale más o menos a media página de un libro promedio. 

8. No escriba un sólo capítulo a la vez. En la era de la máquina de escribir era necesario escribir un capítulo a la vez, terminarlo y pasar al resto. En la época del computador, las posibilidades son mucho mayores. Mi consejo es que haga una carpeta de cada capítulo que va a escribir. Debe tener una carpeta virtual y otra en físico. La virtual servirá para acumular la información que se obtenga en fuentes electrónicas, la física para fuentes escritas. Luego, comience a redactar. Escriba, escriba y escriba. Directamente en el capítulo que trabaje. No se obligue a terminarlo, sólo escriba. Pero a la vez, escriba otros capítulos a medida que le surgen ideas. Con el computador es posible pegar, cortar, borrar, reordenar, etc. Un buen libro no se termina, se deja. Cuando ya crea tener suficiente material, corrija, corrija, corrija, que es el secreto para un buen libro. 

9. No crea que los libros necesariamente van precedidos de largas investigaciones, a menos que sea específicamente un libro de investigación, en ese caso, se sigue el mismo principio del punto 8, pero apegado al rigor académico. Una buena idea es escribir una serie de preguntas que cada capítulo debería contestar y luego, ir dándoles respuesta a medida que el libro avanza. 

10. Utilice ganchos que mantengan la atención del lector, eso vale para todo libro, incluso para libros sesudos y sólo para especialistas. El gancho puede ser una historia, una anécdota, una ilustración, una cita de otro autor, etc. El lector no está obligado a leer el libro, es tarea del escritor mantenerlos interesados. Los ganchos sirven para eso, para “enganchar” al lector. 

Autor: Miguel Ángel Núñez

domingo, 10 de marzo de 2013

Taller de comunicación interpersonal

Buenos días:
Ayer por la mañana asistí a un taller de comunicación interpersonal con un grupo de personas de Pallejà, la duración del mismo era de cuatros horas que nos pasaron volando.

Aprendimos como las inseguridades nos limitan a la hora de conversar en publico, presentarnos en una entrevista a la hora de buscar trabajo, o en una reunión donde tenemos que intervenir con nuestros comentarios.
Muchas gracias a nuestro interlocutor por la clase, ya que todos sus consejos son de gran ayuda.
Saludos

domingo, 20 de enero de 2013

Las 12 reglas imprescindibles para corregir una novela


¡Por fin! Acabas de teclear el ansiado punto final. ¡Qué euforia! Has liberado tus personajes y su historia cobra vida en las páginas. La satisfacción es increíble… Pues ahora viene esa fase compleja y minuciosa que se llama CORRECCIÓN.
Yo me he marcado unas normas que procuro (¡ujjj!) no saltarme nunca. Cada escritor tiene un método; éste es el mío, espero que os sean útiles.
 1- Al texto hay que darle como mínimo tres vueltas. Pero, muy importante: saber decir “se acabó”. Si no, puede convertirse en algo eterno.
 2- Primera corrección: ortografía, erratas, guiones, frases hechas, muletillas, repeticiones. Utiliza un corrector ortográfico on line o el que Word lleva de serie. Pero ¡ojo!, no son absolutamente fiables porque no distinguen, entre otros, los acentos diacríticos. Nada más infalible que el ojo humano. Pide ayuda, si es necesario.
 3- Las editoriales prefieren un formato Times New Roman 12 p., páginas numeradas, sangría en primera línea, espaciado doble o 1’5 (todo ello en FORMATO PÁRRAFO) y guiones largos (CTRL + ALT + guión del teclado numérico). Esto de los guiones es fácil arreglarlo con la función REEMPLAZAR.
 4- Si ves que tiendes a repetir frases, expresiones o palabras, usa un diccionario de sinónimos.
 5- Palabras en las que dudes de si su significado se ajusta a lo que quieres expresar, te será útil el buscón on line del diccionario de la RAE.
Y ahora que el texto está correcto (no desesperes, todo el mundo se equivoca y la perfección absoluta imposible: siempre, siempre, siempre que releas tu novela, incluso cuando ya esté publicada, encontrarás algún fallo).
 6- Segunda Corrección, vamos a por la historia. Errores que pueden suceder: equivocarse de nombre en un personaje o lugar, fallos en las características físicas de los personajes, equivocaciones en la acción (un personaje sale por una puerta sin abrirla, entran tres personajes en un lugar y al final de la escena alguno “se pierde”…), fallos en distancias, errores temporales (es de día y a mitad de escena está oscuro, transcurre una semana entre una y otra acción y en el texto dice “tres meses atrás”).
 8- Revisar con ojo de lector lo que nos suene incongruente. Diálogos que no nos convencen, frases en boca de un personaje que suenan raras, escenas que sobran o pueden unirse, cambiar escenarios, algún fallo en la estructura, suprimir algún personaje secundario cuya función no está demasiado definida, párrafos demasiado descriptivos que se hacen pesados, repetición de ideas. Un consejo útil: ante un texto cuya redacción no convence, ayuda mucho leerlo en voz alta. Escrito puede que nos resulte pasable, pero la prueba de oído es infalible.
 7- Corregir las dudas de documentación. Para no emplear tanto tiempo, es mejor subrayar cada duda y realizar las consultas todas al final (¿se llama así ese lugar?, ¿las distancias son correctas?, ¿existía el lápiz en esa época?…)
 Ya tenemos nuestra novela bien pulida, vamos a darle el repaso definitivo. Si puede ser, déjala reposar dos meses en un cajón. Durante ese tiempo, ni pienses en ella y embárcate en una aventura distinta. Cuando la leas de nuevo, la verás con otros ojos.
 8- Tercera corrección: el borrador. El texto no se ve igual en pantalla que en papel. Importante imprimirlo con el formato que le enviaremos al editor (el que he señalado antes). Si no quieres gastarte dinero en el gusanillo, taládralo y usa una carpetilla para evitar que se traspapele alguna página.
 9- Ármate de bolígrafo rojo y post-it. Señala cualquier fallo que veas, de la primera página a la última. Luego, pasa esas correcciones al ordenador.
 Y ya por último, es importante que:
 10- No te relajes. Que tu atención esté al 100% tanto en las primeras páginas como en las últimas. Yo empiezo la segunda corrección del último capítulo al primero para que el final no quede descuidado.
 11- Antes de enviar el manuscrito a una editorial, pide a algún amigo de confianza que lea tu novela y sepa aconsejarte mostrándote los fallos que no le convencen. Importantísimo que sea alguien que te dé una opinión sincera (y tú, como autor, estés dispuesto a oírla y aceptarla). No sirve de nada que nos regalen los oídos, las críticas nos ayudan a aprender y mejorar. Recuerda que ocho ojos ven más que dos.
 12- Corregir es también escribir. A algunos escritores les resulta la parte más pesada de la escritura; otros, en cambio, disfrutan muchísimo de ella. En cualquier caso, es un trabajo inevitable. Así que, hay que afróntalo con alegría y muchas ganas.
 Si has llegado hasta aquí, seguro que piensas que la corrección es cargante y engorrosa. Cuesta su tiempo, pero no es difícil. Los editores quieren leer manuscritos en óptimas condiciones. Y nosotros queremos que el nuestro lo lean, hagamos pues cuanto esté en nuestra mano para que no lo desestimen al primer golpe de vista por ese motivo.
Paso final: ve y registra la propiedad intelectual de la novela, que la obra es tuya.
Fuente: http://ezequielteodoro.wordpress.com/2013/01/14/las-12-reglas-imprescindibles-para-corregir-una-novela/
Espero que estos consejos os ayuden a la hora de corregir vuestra novela.
Besitos de caramelo

sábado, 3 de noviembre de 2012

Mi poesía en el Boletín Cultural de Tessa Barlo

Os dejo el boletín cultural de la escritora Tessa Barlo, es la segunda ocasión que publico en él. Esta vez mi trabajo es una poesía dedicada al desamor.

Espero os guste.



Besitos de caramelo,
Tessa

jueves, 20 de septiembre de 2012

“El haiku de las palabras perdidas”

Buenos días: 


Os dejo una frase del escritor, Andrés Pascual de su novela “El haiku de las palabras perdidas”:
"Si quieres saber lo que fuiste en el pasado, mira lo que eres ahora; pero si quieres saber lo que serás en el futuro, mira lo que haces ahora"

El haiku (俳句?) es una forma de poesía tradicional japonesa. Consiste en un poema breve, generalmente formado por tres versos, de cinco, siete y ci
nco moras respectivamente. Comúnmente se sustituyen las moras por sílabas cuando se traducen o componen en otras lenguas. La poética del haiku generalmente se basa en el asombro y el arrobo que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza.

En lingüística, la mora es una unidad que mide el peso silábico, es decir, la duración de los segmentos fonológicos que componen la sílaba. Gobierna la distribución temporal y la acentuación en algunas lenguas, aunque no en todo el nivel moraico es relevante; en las que no, el concepto de mora se confunde con el de sílaba.
Más información en wikipedia.

A los aficionados a leer y escribir haiku seguro que les sorprenderá gratamente.



Besitos de caramelo

jueves, 16 de agosto de 2012

"Cómo ganarse la vida escribiendo"


Hola!

Buscando en internet he encontrado este interesante artículo que espero os ayude en el mundo de la literatura

"Cómo ganarse la vida escribiendo"

Entrecomillo el título porque está copiado, literalmente, de una joya que me he encontrado surfeando por el submundo intermediando. Probablemente muchos lo conoceréis, yo acabo de descubrirlo y lo he agregado a la cesta de las manzanas abreojos. Es de un filólogo y escritor, Jaime Gonzalo Cordero, que mantenía hasta hace unos meses un blog de inestimable valor para los auto editores y que es el autor de este didáctico librito de unas ochenta páginas que recomiendo a todos los que, como yo, nos hemos metido en esto de la autoedición. La cita (1) al mismo, al final. Pinchando en este vínculo podéis descargarlo entero. Es un sitio de descargas gratuitas de otro autor que también tiene mucho que decir sobre la autoedición, Antonio.  Voy a reproducirlo en mi blog (es de dominio público) porque me recordará a mí misma muchas cosas y tal vez a vosotros os sea también de ayuda. Comienzo por su final:

"EL FINAL ES EL PRINCIPIO.

He querido darte a conocer una salida a tu problema de escritor sin obra publicada y sin lectores. Como has comprobado, se necesita cambiar el enfoque. Crea tu particular océano azul a partir de las indicaciones que te he dado. Pero hazlo, no quedes sólo en el propósito. No hay recetas
milagrosas sin el esfuerzo y la constancia necesarios para sobrellevar una tarea que es trabajosa; sin un continuo afán de perfeccionamiento técnico de la escritura, y, por último, sin la lucidez y la humildad necesarias para saber asesorarse por personas conocedoras del mundo del marketing en internet que sabrán guiarte a la hora de difundir tu labor y dar a conocerte como lo que eres: un escritor que cree en lo que hace, consagrado a su obra. 

Ahora conoces un camino, pero debes recorrerlo."

Para continuar, aún tengo que asimilar del todo su texto, anticipado un par de años, y que ha debido de crear escuela sin que yo me enterara, porque explica muchas cosas. Pero mirad cómo empieza:

"Hay muchas escritoras y muchos escritores que están empleados como contables ocho horas o más al día; o como conductoras de autobús; o barrenderos; o gestionando un almacén. Hay muchas personas que son escritoras, pero trabajan de otra cosa llevando una máscara indeseada por
naturaleza y aceptada por necesidad, porque hay que ganarse la vida. Esto sucede cuando la respuesta a la pregunta de en qué trabajo es más comportante que la de quién soy. Posiblemente, tú eres una de estas personas, de las que escriben en sus ratos de ocio y no de negocio, sólo tres o cuatro horas a la semana viviendo de verdad lo que quieres ser. 

Este libro pretende ser una linterna que alumbre el camino de quienes, como tú, queréis recorrer vuestro propio itinerario. Se requiere valentía, decisión, vocación, conocimiento y, sobre todo, perseverancia. No, éste no es un manual de “cómo ganar dinero fácil con la escritura”, ni mucho menos. Créeme que lamento decepcionarte si eso es lo que estás buscando aquí. Te aseguro que en internet encontrarás muchos sitios donde te ofrecerán dinero fácil. Si ésa es la opción que eliges, te deseo suerte. Mi intención es otra: la de darte una serie de indicaciones u orientaciones sobre el modo de desarrollar tu vocación de escribir y hacer de ella tu oficio. 

Porque tendrás que trabajar y luchar por lo que te gusta."

¿Te sientes reflejado? Descárgate su libro y sigue leyendo. Gracias, Jaime.

Para empezar, Jaime continúa analizando el estado del arte actual, agravado incluso ahora, después de dos años de la publicación de su libro:

"I.1. DE POR QUÉ NO ESTÁS VIVIENDO DE TU ESCRITURA.- EL NEGOCIO EDITORIAL.
Si eres una de las personas para las que escribir obras de creación literaria, o de carácter divulgativo y científico es tanto una necesidad, como un placer y si, además, no estás consiguiendo no sólo ganarte la vida con tu escritura, sino ni siquiera ver publicadas tus obras, entonces la reflexión que expondré a continuación te incumbe. Siempre es conveniente
plantearse las causas de todo lo que nos sucede, ya sea bueno o malo. Y hallar soluciones. Considera este dato: en el año 2007, sólo en España se
publicaron 72.914 nuevos títulos, de los que el 43% se enmarca en el apartado de literatura, historia y crítica. Entre toda esa marabunta de nuevos títulos, el escritor que está convencido de haber escrito una gran obra digna de ser leída por la mayoría de los lectores, apenas puede, una veces, llegar a convencer a un editor para que publique su obra, mientras que en otras en las que su obra se entrega a la imprenta casi no alcanza a ser conocido por un número suficiente de lectores.

La editorial Alfaguara, por ejemplo, recibe un promedio de doscientos originales por año y mil propuestas mensuales por correo postal y electrónico. Sólo alcanza a publicar el 2,5% de los proyectos presentados. Estos datos desoladores pueden extrapolarse a cualquier editorial de España y América. 

Gabriel Zaid, autor de Los demasiados libros (editorial Anagrama), afirma que se escriben al año entre dos y tres millones de libros, pero que un lector sólo puede leer unos doscientos libros en ese periodo de tiempo. Queda claro que no hay equilibrio en la balanza entre oferta y demanda. Este desequilibrio es el origen de que muchos escritores como tú no
puedan ver publicadas sus obras. Es más: la sobreproducción de libros es el medio por el que la industria realiza un “donoso escrutinio” de libros en ciernes, que son abortados cuando todavía son un proyecto.

Se publica tanto que puede parecer contradictorio afirmar que publicar es difícil o sinónimo de fracaso. Pero no hay contradicción alguna, porque si bien se publica mucho, es también cierto que, por una parte, se desecha o filtra en mayor medida y, por otra, entre la inmensidad de títulos editados es casi imposible llamar la atención del comprador que busca un
libro en una librería. Además, en el caso de que consiguieses colocar tu original en una editorial y de que ésta se decidiera a publicártelo, te enfrentarías a otro grave problema: el importe de tus derechos de autor. Porque el negocio editorial tiene que ser, antes que nada, un negocio. Y ten por seguro que lo es... para el gran editor (el pequeño editor bastante tiene si gana algo para sí mismo). La cantidad económica que los grandes editores (que son quienes dominan el circuito literario y, por
tanto, quienes dan mejores oportunidades para dar a conocer a sus autores) acostumbran a asignar en concepto de derechos de autor se mueve entre el 8% y el 10%, al menos en España. 

Es de suponer que la situación no será mucho mejor para un escritor novel en cualquier otro país de lengua hispana. El 90% restante de las ganancias se lo reparten editor, imprentas, empresas de marketing que promocionan el libro, distribuidores... Es desazonador pensar que serías tú quien generase tantos beneficios y ser al mismo tiempo quien se llevara la parte más pequeña del pastel."

 Que paséis buen sábado.

1. Jaime Gonzalo Cordero. Blog de Antonio Castro [en Internet]. Madrid: 2012 [ref. de 24 de marzo de 2012]. Disponible en Web en http://www.ciberdroide.com/Descarga_Gratis/libros-copyleft/libro_copyleft.php?id=137

La foto, como siempre, de mí amigo
 José de Miguel, en su blog


Besitos de caramelo,
Tessa

domingo, 27 de noviembre de 2011

¿Qué temas son los que más gustan en la literatura?

Hola!

¿Qué temas son los que más gustan en la literatura?

Debemos aclarar que los temas que se tratan en la literatura en general suelen ser casi los mismos y variar apenas de un poco a mucho en cada relato, hay amor en las novelas negras, como lo hay también en las novelas histórico, amor en la romántica claro que sí y habrán intrigas en una novela de romance lo mismo que de una de suspenso. A la hora de pensarse en qué es lo que más atrae al público de la literatura, por los temas a tratarse podríamos encarar realidades que a todos nos preocupan, y nos sorprenderemos de constatar que buscamos en la literatura aquellas cosas que suelen preocuparnos en nuestras vidas cotidianas.

El amor es el tema predominante en la literatura en general, no existe novela que resulte demasiado atractiva si carece del todo de un leve detalle romántico. Porque sigue apasionando a todos pensarse en el amor, en que el amor rosa de las novelas, y no sólo de las del género romántico, aún motiva los sentimientos tiernos de todos.
La vida en sociedad, no deja de preocuparnos siempre, ya nos lamentamos de las relaciones con nuestros semejantes y nos sentiremos en algún momento poco felices de lo que nos sucede, y en la literatura el tema recurrente de las relaciones familiares y sociales, nos llevan a buscar en ellas, el por qué de nuestras propias historias y sí ¡¡ a todo libro le ayuda mucho un poco de complicaciones familiares y sociales!!!



Política, religión, naturaleza, economía, todo tiene cabida en un buen libro y estos son temas que se explotan bien en la literatura de hoy, porque son temas que preocupan a todos, y aunque en algunos encontremos todos en otros unos y en algunos otros, más, ciertamente que estos son temas que disfrutan los lectores.
Sexo y fantasía, no hay que pensarse que decimos que fantasear del sexo sea un tema preferido, pero siendo sinceros ¿cuántos no habrán fantaseado en su mente con El Amante de Lady Chatterley? cuando siendo adolescentes se sorprendían de la sexualidad de la novela tan condenada por los censores, y claro está que la fantasía también llena su cuota, es un tema recurrente en la literatura porque sí, porque pensarnos que las cosas pueden ocurrir, que quizá aunque fantasiosas, al menos en la literatura ocurren nos resulta atractivo a todos.

Fuente: http://www.1001libros.com/que-temas-son-los-que-mas-gustan-en-la-literatura/

Sea cualquiera de vuestras preferencias a la hora de leer, hoy tenemos la suerte de poder contar con grandes autores a la hora de escoger un libro.

Besitos de caramelo,
Tessa

sábado, 19 de noviembre de 2011

Qué se necesita para escribir un cuento infantil

Qué se necesita para escribir un cuento infantil, lógicamente que para escribir un cuento como u una novela, hay que ser organizado, tener en mente la trama, estudiar sobre el género, concentrarse en el asunto y desarrollar una historia con sentido crítico, es decir intentar ver lo que no va y aceptar que habrá que hacer muchos cambios antes de lograr el producto final, y aún así hay cosas que son necesarias tener muy cuenta a la hora de escribir para niños y se las contamos hoy.

La escritura infantil es sencilla y no tiene que ser real, puedes recurrir a lo fantástico y los niños podrán disfrutarlo, lo que no harán los adultos ante una historia fantasiosa. Tiene que ser sencillo para que lo comprendan por si mismos.

La escritura infantil es divertida y aleccionante, piensa que la mente infantil se distrae, tienes que escribir algo que capte su atención, si tienes ya el tema será fácil desarrollarlo para un niño con sencillez e interés, aprovecha que está dirigido a mentes juveniles e infantiles y añade una enseñanza, eso es lo mejor de la literatura infantil puedes dejar un consejo, una advertencia que la hace más útil.

La literatura infantil es breve y moderna, a los niños les gustan las historias que resultan interesantes y breves, que les traen noticias de cosas que suceden a su alrededor pero que sobretodo no tienen que agotarse, porque sencillamente no pueden por su edad, horas leyendo un texto.

La literatura infantil es alegre y colorida, aún con relatos de seriedad o tristeza hay que tener humor para escribir para niños, porque eso es lo que disfrutan. Hay que darles imágenes y hacerles entretenida la lectura. Con esto logras hacerla amena e interesante.

A que les resulta útil a quienes intentan escribir para niños, ya les contaremos las cualidades de escribir según la edad del público al que quieres llegar.

Fuente: http://www.1001libros.com/que-se-necesita-para-escribir-un-cuento-infantil/

Besitos de caramelo,
Tessa