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viernes, 20 de junio de 2014

10 Consejos para una Escritura Fácil de Leer

Buenos dias, os dejo  "10 Consejos para una Escritura Fácil de Leer":
1. Divide tu texto en bloques que hagan más fácil de digerirlo por el lector. Si el bloque es demasiado largo divídelo de nuevo o bien acórtalo. Siempre hay algo que se puede eliminar. Míratelo bien porque está ahí. ¡Seguro!
  • Mediante la repetición en ambas frases o párrafos de una palabra puente. Por ejemplo: “Hoy os voy a hablar del vino de Castilla. Sin duda, lo mejor que tiene el vino de Castilla es su aroma…”. Vino de Castilla ha sido nuestra palabra puente ¿Has notado qué fluido ha sido pasar de una frase a otra?
  • Mediante el uso de transiciones como las siguientes: sin embargo, ahora bien, no obstante, aunque, al contrario, a pesar de, debido a, así que, por lo tanto, ni siquiera, sobre todo, de modo que, de este modo, pues, además, mientras y un largo etc. Haz una lista lo más completa que puedas y tenla a la vista cuando escribas.

2. Párrafos cortos. Trata de que tus párrafos no tengan más de 7 frases. Los párrafos pueden ser tan cortos como una sola palabra.
3. Las frases cortas son preferibles a las frases largas. Evita siempre aquellas frases que superen las 30 palabras. Busca una media de 15 palabras en tus frases. Lo mismo que en el punto anterior, una frase puede ser tan corta como una única palabra.
4. Dale ritmo a tus párrafos intercalando frases largas (de 15 a 30 palabras) con frases cortas (de 1 a 7 palabras).
5. Palabra corta mejor que larga. Si tienes una palabra larga (con muchas sílabas) y la puedes sustituir por una de igual significado pero más corta cámbiala. Si no hay forma de decir lo mismo que pretendes decir con una palabra más corta entonces deja la larga.
6. Usa las transiciones para pasar de una idea a otra de forma fluida. De lo contrario tu texto irá dando saltos. ¿Cómo pasamos de una idea a otra de forma fluida? Básicamente de dos formas:
7. Dale formato a las palabras y frases que quieras destacar por algún motivo. Sírvete para ello de la negrita, el subrayado, la cursiva e incluso de las MAYUSCULAS.
Para destacar algo nada mejor que destinarle un párrafo para él solito.
8. Sírvete de pequeñas historietas o anécdotas para captar el interés del lector. Estas historietas o anécdotas deben de estar relacionadas con el asunto que estás tratando en el texto. Además, deben de ilustrar lo que tratas de explicar o bien aportar alguna lección valiosa al lector.
9. Déjate de palabras rimbombantes y de difícil comprensión. No somos Borges. Escribe de forma que todo el mundo pueda entender sin esfuerzo lo que dices. El arte de saber escribir es hacer simple lo complejo y no al revés.
10. Sé tu mismo. Tu escritura debe transpirar tu personalidad. Tus escritos deben tener tu propio sello. Debería poder identificar un texto tuyo sin necesidad de que tú me lo digas. Todo el mundo sabe cómo son las películas de Almodóvar o de Scorsese. Por eso tienen tanto éxito. Aquí pasa tres cuartos de lo mismo.

Fuente: http://davidcantone.com/consejos-escribir/ 

jueves, 17 de octubre de 2013

3 errores al escribir de escritor novato


Nadie nace enseñado. Todos hemos aprendido a leer y escribir en la escuela, incluso nos han enseñado reglas básicas de redacción. Como en la caligrafía y en la gramática, en los comienzos de la narrativa es sencillo cometer fallos muy elementales. Al igual que con el tiempo aprendiste a escribir sin (apenas) faltas de ortografía, con el tiempo puedes mejorar el estilo de tus textos. Observa estos tres errores al escribir en los que todo narrador ha caído en sus inicios y comienza a detectarlos.

Error #1: exceso de adverbios acabados en “-mente”
Que sencillo es abusar de los adverbios terminados en “-mente”. Es cómodo, práctico, eficiente… y feo. Delatan dos rasgos principales de un escritor que no le hacen quedar en buen lugar:
Escritor novato, con poca práctica en el dominio del lenguaje y sus normas
Escritor perezoso, que no revisa a fondo el texto
No estoy diciendo que estos adverbios sean feos e ineficientes. Lo que es malo es la repetición constante de los“obviamente, cabalmente, constantemente, realmente, simplemente…” Observa la cantidad de ellos que utilizas. Si en un mismo párrafo o en párrafos seguidos, has usado dos o tres, seguro que puedes sustituir algún“desgraciadamente” en un “por desgracia…” Puedes escribir tantos “-mente” como quieras cuando estés creando. Ayuda a avanzar porque es el recurso fácil, no te obliga a detenerte para buscar una frase mejor y así puedes continuar tu vorágine creativa. Pero después, en la fase de revisión, fíjate cuántos de ellos puedes eliminar.
Seguramente te sorprenderás. Mejor dicho: con toda seguridad quedarás sorprendido
Ten en cuenta estas normas de estilo cuando decidas emplear un adverbio terminado en “-mente”:
Conservan el acento de su raíz: débil = débilmente; jamás se acentúa la terminación
Si quieres poner dos de ellos seguidos sólo es necesario mantener la forma “-mente” en el último: “Se tendió allí, dulce y serenamente”…
…o bien separar dos de ellos por comas para dar un matiz más subjetivo“Se tendió allí dulcemente, serenamente.”
Debes evitar la forma enfática “yo personalmente”: es una redundancia.
Los adverbios “mayormente” y “mismamente” son considerados vulgarismos. Las formas más acertadas son:
Mayormente = principalmente
(o también sobre todo” si quieres evitar el adverbio)
Mismamente = precisamente
Truquillo: puedes usarlos para ponerlos en boca de personajes, en el diálogo, cuando quieras resaltar su escasa cultura ”
Recuerdano es malo usar estos adverbios, lo realmente malo es abusar de su utilización.

Error #2: variar el tiempo de la narración
Comienzas a escribir, te entusiasmas, te metes en la historia, te apasionas, las palabras acuden a ti como un torrente, no puedes parar de escribir, las escenas se agolpan, los acontecimientos se suceden… en algún momentohas pasado de contar tu historia en tiempo pasado a tiempo presente. O al revés. O a ratos en uno o en otro tiempo, según tu inmersión en el relato.
Es muy corriente que suceda esto, no te preocupes. En fases avanzadas de escritura incluso se puede utilizar como recurso narrativo (escribiré un post sobre esto cuando hable del tiempo narrativo y los puntos de vista). También es frecuente cambiar la persona gramatical del narrador: comienzas contando la historia en tercera persona (él hacía) y pasas a contarla en primera persona (yo hacía). De nuevo te aconsejo que no detengas ese estado de creatividad torrencial para subsanar este error. Para eso está la revisión, pero debes tomar conciencia del problema cuando corrijas. Con la práctica dejarás de saltar de un tiempo verbal a otro y a ser más consciente de tu propia voz narrativa, así como de la voz del narrador.
Recuerdadebes tener en cuenta el tiempo verbal con que empiezas a narrar y la persona gramatical del narrador.

Error #3: pasar olímpicamente de la ley causa-efecto
Este es un fallo a menudo difícil de detectar sin una lectura a fondo. Se produce cuando una situación se resuelve de manera milagrosa o un personaje cambia de actitud o pensamiento sin que un acontecimiento provoque dicho cambio. Es decir, saltarse a la torera la máxima siguiente: todo efecto está precedido por una causa
Ejemplo: “el hombre estaba sentado, contemplando en un estado absorto cómo crecía la hierba de su jardín. De repente, se levantó presa de un frenesí incontenible y se dirigió a la cocina, donde devoró con ansia un bocadillo de chorizo”.
¿Cuál es el desencadenante de ese frenesí incontenible? ¿Cuál la sucesión lógica de pensamientos que le hace levantarse, que le hace ser consciente del hambre?
Cuidado con los “de repente, de pronto, en un momento dado…”
Puedes hacer actuar a tus personajes por impulsos, hacerles tener reacciones imprevistas… pero asegúrate de dejar claro que los personajes se comportan así por un motivo que les hace ser así.
Igual sucede con las situaciones. No puedes resolver un asesinato sin haber hallado todas las pistas. Pasito a pasito, siguiendo una sucesión coherente de acontecimientos. Queda fatal, dicho sea de paso, sacar un as de la manga en el último instante para cuadrar algo que no has sabido resolver. ¿Al asesino se le cae del bolsillo el casquillo de la bala asesina? ¿Es esa la prueba irrefutable? ¡Vamos, anda, no me tomes el pelo! Porque esa sensación es la que le produce al lector.
En tu relato o novela nada debería suceder por azar, y cuando esto suceda, debes decirlo, remarcarlo, dejar patente que la casualidad juega un papel relevante en la historia; que es casi protagonista. De todas formas, la suerte o el azar pueden ser consecuencia de una cadena de acontecimientos cuyas causas que los ponen en marcha desconocemos.
El escritor Paul Auster domina a la perfección este concepto, el cual ha llegado a ser una parte central de su temática, casi una obsesión… a menudo no bien entendida.
Recuerdacada acto tiene su consecuencia y cada consecuencia está asociada a los acontecimientos precedentes y también a los futuros. Cuando escribas ten presente este principio
“ toda acción conlleva una reacción, no hay reacción sin una acción previa ”

En conclusión
Prestando atención a estos tres detalles, mejorarás sensiblemente tus textos. Denotará preocupación por la forma de escribir, un cierto cuidado en lo que dices y cómo lo dices. Es un signo de profesionalidad, de conocer las reglas básicas del oficio, de no ser un novato en cuestiones narrativas. Todos, repito, todos los escritores hemos caído en algún momento dado en estos errores. No se nace enseñado, son fallos básicos, son parte del proceso de aprendizaje. Es incluso positivo cometerlos en estadios tempranos de la creación narrativa: ayudan a estar alerta, a tomar en serio las revisiones necesarias. Se pulen con práctica y, aunque no sea así, en el proceso de corrección se pueden subsanar con mucha facilidad… siempre y cuando sepas detectarlos.


Besitos de caramelo,

Tessa