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martes, 29 de enero de 2013

El cuervo de Edgar Allan Poe


Edgar Allan Poe escribió alrededor de sesenta cuentos, además de una serie de poemas, aunque a este género no le dedicó el tiempo que él hubiera querido, debido a su precaria situación económica. Algunas de sus obras más importantes son: El gato negro, Eureka, La caída de la casa de Usher, "El Cuervo", El retrato Oval y La máscara de la muerte roja. Después de varios cuentos en prosa como los de "Historias extraordinarias" y algunos artículos críticos obtuvo una considerable reputación literaria que llegó a la cumbre en 1845 con el libro "El cuervo".
Lo cierto es que, ni el éxito alejó a Poe de su fuerte tendencia a la depresión. El alcoholismo lo arrastraba a sus ataques de melancolía de la misma manera que su melancolía lo arrastraba al alcoholismo. Uno de mis escritores y poetas favoritos, aquí su poema más importantes...

Fuente: http://grandespoetasfamosos.blogspot.com/2009/01/edgara-poe.html

El Cuervo:
Cierta noche aciaga cuando, con la mente cansada,
Meditaba sobre varios libracos de sabiduría ancestral
Y asentía, adormecido, de pronto se oyó un rasguido,
Como si alguien muy suavemente llamara a mi portal.
"Es un visitante -me dije- que está llamando al portal.
Sólo eso y nada más."

¡Ah, recuerdo tan claramente aquel desolado diciembre!
Cada chispa resplandeciente dejaba un rastro espectral.
Yo esperaba ansioso el alba, pues no había hallado calma
En mis libros, ni consuelo a la pérdida abismal
De aquella a quien los ángeles Leonor podrán llamar
Y aquí en el mundo ya nadie nombrará.

Cada crujido de las cortinas purpúreas y cetrinas
Me embargaba de dañinas dudas y mi sobresalto era tal
Que para calmar mi angustia repetí con voz mustia:
"No es sino un visitante que ha llegado a mi portal;
Un tardío visitante esperando en mi portal.
Sólo eso y nada más".

Mas de pronto me animé y sin vacilación hablé:
"Caballero -dije- o señora, me tendréis que disculpar
Pues estaba adormecido cuando oí vuestro rasguido
Y tan suave había sido vuestro golpe en mi portal
Que dudé de haberlo oído". ¡Y abrí de golpe el portal!
Sólo sombras, nada más.

La noche miré de lleno, de temor y dudas pleno,
Y soñé sueños que nadie osó soñar jamás;
Pero en este silencio atroz, superior a toda voz,
Sólo se oyó la palabra "Leonor", que yo me atreví a susurrar
Sí, susurré la palabra "Leonor" y un eco volvióla a nombrar.
Sólo eso y nada más.

Aunque mi alma ardía por dentro regresé a mis aposentos
Pero pronto aquel rasguido se escuchó más pertinaz.
"Esta vez, quien sea que llama, ha llamado a mi ventana;
Veré pues de qué se trata, qué misterio habrá detrás.
Si mi corazón se aplaca lo podré desentrañar.
¡Es el viento y nada más!"

Mas cuando abrí la persiana se coló por la ventana,
Agitando el plumaje, un cuervo muy solemne y ancestral.
Sin cumplido o miramiento, sin detenerse un momento,
Con aire envarado y grave fue a posarse en mi portal,
En un pálido busto de Palas que hay encima del umbral.
Fue, posóse y nada más.

Esta negra y torva ave tocó, con su aire grave,
En sonriente extrañeza mi gris solemnidad.
"Ese penacho rapado -le dije- no te impide ser
Osado, viejo cuervo desterrado de la negrura abisal;
¿Cuál es tu tétrico nombre en el abismo infernal?"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Que un ave zarrapastrosa tuviera esa voz virtuosa
Sorprendióme aunque el sentido fuera tan poco cabal,
Pues acordaréis conmigo que pocos habrán tenido
Ocasión de ver posado tal pájaro en su portal.
Ni ave ni bestia alguna en la estatua del portal
Que se llamara "Nunca más".

Mas el cuervo, altivo, adusto, no pronunció desde el busto,
Como si en ello le fuera el alma, ni una sílaba más.
No movió una sola pluma ni dijo palabra alguna
Hasta que al fin musité: "Vi a otros amigos volar;
Por la mañana él también, cual mis anhelos, volará".
Y dijo entonces :"Nunca más".

Esta certera respuesta dejó mi alma traspuesta;
"Sin duda -dije- repite lo que ha podido acopiar
Del repertorio olvidado de algún amo desgraciado
Que en su caída redujo sus canciones a un refrán:
Nunca, nunca más".

Como el cuervo aún convertía en sonrisa mi porfía
Planté una silla mullida frente al ave y el portal,
Y hundido en el terciopelo me afané con recelo
En descubrir qué quería la funesta ave ancestral
Al repetir: "Nunca más".

Esto, sentado, pensaba, aunque sin decir palabra
Al ave que ahora quemaba mi pecho con su mirar;
Eso y más cosas pensaba, con la cabeza apoyada
Sobre el cojín purpúreo que el candil hacía brillar.
¡Sobre aquel cojín purpúreo que ella gustaba de usar,
Y ya no usará nunca más!

Luego el aire se hizo denso, como si ardiera un incienso
Mecido por serafines de leve andar musical.
"¡Miserable! -me dije-. ¡Tu Dios estos ángeles dirige
Hacia ti con el filtro que a Leonor te hará olvidar!
¡Bebe, bebe el dulce filtro, y a Leonor olvidarás!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité- ser malvado, profeta eres, ¡diablo alado!
¿Del Tentador enviado o acaso una tempestad
Trajo tu torvo plumaje hasta este yermo paraje,
A esta morada espectral? ¡Mas te imploro, dime ya,
Dime, te imploro, si existe algún bálsamo en Galaad!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité- ser malvado, profeta eres, ¡diablo alado!
Por el Dios que veneramos, por el manto celestial,
Dile a este desventurado si en el Edén lejano
A Leonor, ahora entre ángeles, un día podré abrazar".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!"

"¡Diablo alado, no hables más!" -dije- dando un paso atrás;
¡Que la tromba te devuelva a la negrura abisal!
¡Ni rastro de tu plumaje en recuerdo de tu ultraje
Quiero en mi portal! ¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho y tu sombra del portal!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Y el impávido cuervo osado aún sigue, sigue posado,
En el pálido busto de Palas que hay encima del portal,
Y su mirada aguileña es la de un demonio que sueña,
Cuya sombra el candil en el suelo proyecta fantasmal;
Y mi alma, de esa sombra que allí flota fantasmal,
No se alzará ¡nunca más!

martes, 8 de enero de 2013

10 libros recomendados para leer una vez en la vida


Existen grandes autores y grandes libros en el universo de la literatura. La literatura iberoamericana, griega, latina, inglesa, norteamericana o rusa, han sido determinantes en la literatura universal. Frente a lo imposible de nombrar todos los libros -igual que lo poco probable de leerlos todos-, aquí te dejamos una lista de diez libros recomendados para leer, sin seguir ningún orden de preferencia.

1. El libro de las ilusiones, Paul Auster: Cuenta la historia de David Zimmer, profesor universitario, que, tras perder a su mujer e hijos en un accidente de aviación, cae en una depresión. Tras ver una de las películas mudas de Hector Mann, un actor desaparecido desde los años 20, decide ocupar su tiempo viendo todas sus películas, y escribiendo un libro sobre ellas. La publicación del libro desencadena una serie de situaciones que obligan a Zimmer a adentrarse más profundamente en el pasado del actor. Como dato curioso, podemos decir que el libro tiene la distinción estilística de no utilizar comillas.
2. 1984, George Orwell: Se trata de una novela política de ficción, escrita por George Orwell entre 1947 y 1948. En ella se introducen los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor, y también de la neolengua, basándose en el principio de que lo que no está en la lengua, no puede ser pensado. El término orwelliano se ha convertido en sinónimo de las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras como las representadas en la novela. La novela fue un éxito de ventas y se ha convertido en uno de los libros más influyentes del siglo XX.
3. El Lobo Estepario, Herman Hesse: En esta obra se combina el estilo autobiográfico con algunos elementos de fantasía, especialmente hacia el final de la obra. El libro es en gran parte un reflejo de la profunda crisis espiritual que sufrió Hesse en la década de 1920. El libro se desarrolla a través de unos manuscritos creados por el propio protagonista, Harry Haller, los cuales son presentados al lector por un conocido de Harry en la introducción de la obra. Dentro de ellos se narran los problemas, la vida del protagonista y su difícil relación con el mundo y consigo mismo.
4. A sangre fría, Truman Capote: Esta novela de Truman Capote narra,  como si de un reportaje se tratase, el brutal asesinato de los cuatro miembros de una familia de Kansas. La sociedad norteamericana de aquellos años vivió con desesperación, angustia, miedo y desconfianza, un crimen que sugería que cualquiera podía morir asesinado en cualquier momento. Junto a la escritora Harper Lee, autora de Matar un ruiseñor, Capote entrevistó a la policía y a conocidos de las víctimas, aun antes de que se supiera el nombre de los sospechosos. De ahí salieron miles de páginas de anotaciones que irían creciendo. Esta obra fue definida como “Novela Testimonio”, abriendo un nuevo género a la literatura y marcando la corriente del “Nuevo Periodismo”.
5. Ulysses, James Joyce: Es una novela del escritor irlandés James Joyce, publicada en 1922. Su título proviene del protagonista de la versión latina de La Odisea de Homero. Es considerada por gran parte de la crítica la mejor novela en lengua inglesa del siglo XX. Ulises relata el paso por Dublín de su personaje principal, Leopold Bloom y de Stephen Dedalus -ambos, álter egos del autor: Leopold (Joyce viejo) y Stephen (joven)-, durante el 16 de junio de 1904. Existe todo un sistema de paralelismos (lingüísticos, retóricos y simbólicos) con la obra griega. Uno de los rasgos más importantes del libro está en que Joyce utiliza un estilo diferente para cada capítulo. El más usado es el de monólogo interior, expresando los pensamientos del personaje sin una secuencia lógica, como ocurre en el pensamiento real.

6. Los Pilares de la Tierra, Ken Follett: Se trata de una novela histórica ambientada en Inglaterra en la Edad Media (siglo XII). Describe el desarrollo de la arquitectura gótica a partir de su precursora, la románica, y las vicisitudes del priorato de Kingsbridge en contraste con el telón de fondo de acontecimientos históricos que se estaban produciendo en ese momento. El autor sorprendió con esta novela no sólo a sus lectores, ávidos de thrillers, sino también a sus editores con su contenido y longitud, convirtiénsose en un Bestseller.
7. Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez: Para el autor, su novela representó un acercamiento entre lo periodístico y lo narrativo, y una aproximación a la novela policíaca. La historia se inspira en un suceso real, del que el autor tomó la historia, los protagonistas, el escenario y las circunstancias, alterándolo narrativamente, pero sin descuidar nunca los datos y las precisiones obligadas en toda crónica periodística. Desde el comienzo, lo que pretende el narrador es la recopilación de datos y testimonios, que de alguna manera puedan ayudar a entender la historia, así como los perfiles humanos y psicológicos de todos los personajes que tuvieron, por acción y omisión, algo que ver con el suceso.
8. Historia de dos ciudades, Charles Dickens: Esta novela es particularmente distinta a las demás que escribió Dickens, las cuales se basan en personajes infantiles y muestran una marcada reprimenda hacia la sociedad británica de la época. En ésta se narra la vida en el siglo XVIII, en la época de la Revolución francesa en las ciudades de Londres y París. La primera ciudad simbolizaría de algún modo la paz y la tranquilidad, la vida sencilla y ordenada; mientras la segunda representaría la agitación, el desafío y el caos, el conflicto entre dos mundos en una época en la que se anuncia drásticos cambios sociales.
9. El guardián entre el centeno, J. D. Salinger: Aunque Salinger ya lo había presentado en forma de serie durante los años 1945-1946, en los Estados Unidos, la novela provocó numerosas controversias por su lenguaje provocador y por retratar sin tapujos la sexualidad y la ansiedad adolescente. Su protagonista, Holden Caulfield, se ha convertido en un icono de la rebeldía adolescente. Escrito en primera persona, El guardián entre el centeno relata las experiencias de Holden en la ciudad de Nueva York, después de ser expulsado de Pencey Prep, su escuela preparatoria.
10. El nombre de la rosa, Umberto Eco: Es una novela de misterio e histórica ambientada en el turbulento ambiente religioso del siglo XIV. En ella se narra la investigación que realizan fray Guillermo de Baskerville y su pupilo Adso de Melk alrededor de una misteriosa serie de crímenes que suceden en una abadía de los Apeninos septentrionales italianos. La gran repercusión de la novela provocó que se editaran miles de páginas de crítica, señalándose referentes como Jorge Luis Borges, Arthur Conan Doyle, y el escolástico Guillermo de Ockham.


Besitos de caramelo.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Dia internacional de la violencia de género

¡Hola!

¿Por qué el día 25 de noviembre es el día internacional contra la violencia hacía las mujeres?Este día fue declarado en el Primer encuentro feminista para América Latina y el Caribe, celebrado en Bogotá (Colombia) en 1981. En el encuentro las mujeres denunciaron sistemáticamente la violencia de género, desde agresiones domésticas a violaciones y tortura sexual o violencia de estado. Estaban en el recuerdo las hermanas Mirabal asesinadas un 25 de noviembre de 1960 por la dictadura de Rafael Trujillo en la República Dominicana, donde son todo un mito al igual que en el resto de América Latina. La propuesta hecha por este encuentro fue reconocida oficialmente en 1999 por las Naciones Unidas como el Día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres.

¿Quiénes eran las hermanas Mirabal?

Patria (n. 1924), Dedé (n. 1925), Minerva (n. 1926) y María Teresa (n. 1935) nacieron en Ojo de Agua en la República Dominicana. Eran activistas políticas y símbolos muy visibles de la resistencia a la dictadura de Trujillo. Fueron encarceladas repetidamente por sus actividades y por su conciencia crítica y sus opiniones en contra del dictador y en defensa de la democracia y la justicia.

Las hermanas Mirabal también son conocidas y se las representa como las Mariposas. Este era el nombre secreto de Minerva en sus actividades políticas clandestinas en contra de la tiranía de Trujillo. El 25 de noviembre de 1960 tres de las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa fueron asesinadas por miembros de la policía secreta de Trujillo. Las tres volvían junto con Rufino de la Cruz a Puerto Plata de visitar a sus maridos encarcelados. La noticia de estos asesinatos conmocionó y escandalizó a la nación dominicana e impulsaron el movimiento antitrujillo. Finalmente este fue asesinado en 1961 y su régimen cayó poco después.

Las hermanas se han convertido en símbolo de la resistencia, tanto popular como feminista. Sus vidas han sido conmemoradas en poemas, canciones, libros y películas. En la década de los noventa, la escritora dominicana Julia Álvarez titula su novela, basada en la vida de las hermanas Mirabal, Tres heroínas y un tirano. En el año 2000 se hace la película En el tiempo de las mariposas que toma como fuente de inspiración el libro de Julia Álvarez, siendo una de las protagonistas la conocida actriz Salma Hayek, y el director Mario Barroso.



Hoy grito al mundo

Que un golpe más no me hace menos mujer,
a ti si menos hombre.
La debilidad no es mi signo
puedes borrar mi sonrisa, pero no mis sueños.

El amor consiste en compartir
una vida digna hasta envejecer.
Si no me amas, solo tienes que dejarme
y saldré de tu vida para marcharme.

El amor es dar y recibir,
albergar ilusiones y esperanzas.
Tus manos pueden destruir
mi autoestima, pero jamás
mi alma.

Besitos de caramelo,
Tessa

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Seis consejos del escritor John Steinbeck

Hola!
John Steinbeck (nacido el 27 de febrero de 1902 – fallecido el 20 de diciembre de 1968) fue un escritor estadounidense de mediados del siglo XX y cuyas obras describen a menudo al estado de California. Obtuvo el Premio Nobel en 1962. Algunas de sus más famosas novelas: Las uvas de la ira, Al este del paraíso, De ratones y hombres, El autobús perdido, La perla, novela de la cual disfruto de su lectura en estos momentos, cuando la termine de leer publicare una reseña de la misma.

Los seis consejos del escritor John Steinbeck:
En mi opinión vale la pena leerlos y tenerlos a mano para recordarlos a la hora de escribir.

1) Abandona la idea de que terminarás algún día. Pierde la cuenta de las 400 páginas y escribe una página diaria, eso ayuda. Después, cuando hayas terminado, siempre te sorprenderás.

2) Escribe libremente y tan rápido como sea posible, echando todo el papel. No corrijas o reescribas hasta que hayas escrito todo el libro. Las correcciones hechas durante el principio de la creación son, por lo general, excusas para no seguir adelante. Además, influyen en el flujo y el ritmo, que solo pueden ser fruto de una especie de asociación inconsciente con el tema.

3) Olvida a tu auditorio general. Primero, ese auditorio anónimo y sin rostro te atemorizará terriblemente y, segundo, a diferencia del teatro, ese auditorio no existe. Al escribir, tu auditorio es un lector único; he descubierto que a veces resulta útil escoger a una persona: una persona real a la que conoces o una persona imaginaria y escribir dirigiéndose a ella.

4) Si una escena o parte te parece difícil y aun así piensas que la quieres incluir, déjala y continúa. Cuando termines de escribir la totalidad podrás regresar y quizá encuentres que había presentado tantas dificultades porque no se encontraba en su lugar.

5) Desconfía de una escena que te guste demasiado, más que las otras. Por lo general resulta ser una imposición.

6) Si escribes diálogos, repítelos en voz alta a medida que los vayas escribiendo. Sólo entonces obtendrás el sonido del diálogo.

Besitos de caramelo,
Tessa

lunes, 31 de mayo de 2010

Los inmortales III: Asesinato en el Orient Express de Agatha Christie

Biografía:
Agatha Mary Clarissa Miller, novelista inglesa nació el 15 de septiembre de 1891 en Torquay (Devon), Inglaterra. Agatha Christie escribió decenas de novelas de misterio, además de piezas de teatro y guiones para cine. Aunque fue rechazada por los primeros editores a los que llevó su material, persistió en su vocación adoptando cada circunstancia de su vida como fuente de inspiración para trabajar en sus relatos.
Su viaje a Egipto nutrió las célebres historias contadas en Muerte en el Nilo y en La venganza de Nofret; el trabajo de enfermera responsable de toxicología, durante ambas guerras mundiales le proporcionó elementos para urdir fatales envenenamientos, en algunas de sus novelas. Contrajo varios matrimonios, Con los cuales tuvo ocasión de recorrer partes del mundo para usarlos después en sus famosas novelas.
Sus novelas se caracterizan por sus desenlaces siempre inesperados. Los detectives Hércules Poirot y Miss Marple. Son personajes muy queridos por sus seguidores. Sus obras y su vida han sido llevadas al cine y a la televisión. Publicó más de ochenta novelas y obras de teatro, principalmente del tipo de habitación cerrada donde en los argumentos puede intervienen cada vez uno de sus diferente personajes, como el detective Hércules Poirot o Miss Marple.
El Secreto de Chimneys (1925), El asesinato de Roger Ackroyd (1926), El Misterioso Mr. Quin (1930), Asesinato en Mesopotamia (1930), Asesinato en el Orient Express (1934), Muerte en el Nilo (1937), Cita con la muerte (1938), Los Trabajos de Hércules (1947), Mrs. McGinty ha muerto (1952), La muerte de Lord Edgware, El misterio del tren azul, Diez negritos, Tres ratones ciegos, Un cadáver en la biblioteca, Las siete esferas, El secreto de Chimneys, Telón (1975), donde se produce la muerte del detective Hércules Poirot. Testigo de cargo (1953) fue llevada al cine en 1957 por Billy Wilder y protagonizada por Charles Laughton, Marlene Dietrich y Tyrone Power.
En teatro, se puede nombrar el guión radiofónico dedicado a la Reina Mary, "La ratonera", representado a partir de 1952 en teatros londinenses. Escribió también novelas románticas bajo el seudónimo de Mary Westmacott, como "Ausente en primavera. En 1971 fue condecorada con la Orden del Imperio Británico. Agatha Christie murió de causas naturales el 12 de enero de 1976, a la edad de 85 años, en Winterbrook House, Cholsey, cerca de Wallingford, Oxfordshire. Está enterrada en el cementerio de la iglesia de St. Mary, en Cholsey.
Resumen del libro
El detective Poirot estaba presente cuando, la Sra. Jane hablaba de que destruiría a su marido, dispuesta incluso a solicitar el divorcio. Ahora, el hombre ha muerto. El detective belga Poirot no puede evitar sentir que las circunstancias no acaban de encajar. Después de todo, ¿cómo pudo Jane asesinar a su esposo en la biblioteca mientras se encontraba al mismo tiempo cenando con amigos, donde varios testigos habían confirmado haberla visto? ¿Y cuál puede ser su móvil cuando el aristócrata finalmente ya le había concedido el divorcio?
Justo después de medianoche, una tormenta de nieve detenía el Orient Express de su marcha. El lujoso tren se encontraba completamente lleno para la época del año. Pero al finalizar la noche se dieron cuenta de que faltaba un pasajero. Un americano estaba en el suelo de su camarote muerto, el hombre había sido apuñalado una docena de veces, la puerta permanecía cerrada desde el interior. Mientras la tensión subía entren todos los pasajeros, el detective Hercule Poirot deberá encontrar no una, sino dos soluciones para encontrar al asesino o asesinos de las dos víctimas.

Opinión personal:
Creo que es una de las mejores novelas de la escritora. No obstante en todos sus relatos sabe mantener al lector interesado hasta el final del relato, dejando siempre el desenlace más increíble para las últimas páginas, cosa que a mi parecer hace de ellos una lectura imprescindible para los amantes del misterio y la buena literatura.

sábado, 20 de marzo de 2010

Los inmortales II: Raymond Queneau, poeta y novelista

El poeta y novelista francés Raymond Queneau nació el 21 de febrero de 1903 en la ciudad de Le Havre murió el 25 de octubre de 1976. En el año 1920 Se graduó de latín y griego. Hijo único de un matrimonio católico, se instaló en París para asistir a la Sorbona, donde estudió Matemáticas y Letras, finalizó sus estudios de Psicología y Filosofía y comenzó a interesarse por el movimiento surrealista.

Impactado por las diferencias existentes entre las lenguas habladas y las escritas que descubrió posiblemente durante un viaje por Grecia, este empleado de la banca, aficionado al mundo de las letras decidió trasladar esas reflexiones hacia una serie de artículos inspirados en el “neo francés” y utilizarlas para muchas de sus novelas. Sus primeras obras están influidas por los surrealistas, y aunque su primera novela, La dificultad, se publicó en 1933 y fue seguida por otras doce novelas y varias colecciones de poesía, Queneau no obtuvo un reconocimiento amplio hasta la publicación de sus Ejercicios de estilo (1949), donde repite una y otra vez la misma anécdota valiéndose de las posibilidades casi ilimitadas de la lengua.


Queneau se había ganado la vida con trabajos que poco tenían que ver con su verdadera vocación. A partir de 1938, gracias a la oportunidad laboral que le ofreció la editorial pudo vivir plenamente de la literatura, este escritor francés que llegaría a fundar junto a H. Miller la revista “Volontés” y a convertirse en integrante del Colegio de Patafísica y la Academia Goncear, desempeñó trabajos como traductor y lector.
Extraído de Biografias y Vidas.



Libros de Raymond Queneau
Las flores azules
La alegría de la vida
Zazie en el metro
Ejercicios de estilo
Siempre somos demasiado buenos con las mujeres
Mi amigo Pierrot
Un duro invierno
Roble y perro
La dificultad


Ejercicios de estilo:
Breves relatos explicados con humor y sencillez. En el libro encontramos 99 maneras diferentes de platear un mismo tema, una pequeña joya de la literatura. Una lectura amena, divertida y original que seguro volverás a leer más de una vez. Os dejo algunas de sus páginas para qué podáis leer y opinar si el libro es de vuestro agrado:

Relato (Pag.64):
Una mañana a mediodía, junto al parque Monceau, en la plataforma trasera de un autobús casi completo de la línea S (en la actualidad el 84), observé a un personaje con el cuello bastante largo que llevaba un sombrero de fieltro rodeado de un cordón trenzado en lugar de cinta. Este individuo interpeló, de golpe y porrazo, a su vecino, pretendiendo que le pisoteaba adrede cada vez que subían o bajaban viajeros. Pero abandonó rápidamente la discusión para lanzarse sobre un sitio que había quedado libre. Dos horas más tarde, volví a verlo delante de la estación de Saint-Lazare, conversando con un amigo que le aconsejaba disminuir el escote del abrigo haciéndose subir el botón superior por algún sastre competente.

Retrógrado (Pag.53):
Te deberías añadir un botón en el abrigo, le dice su amigo. Me lo encontré en medio de la plaza de Roma, después de haberlo dejado cundo se precipitaba con avidez sobre un asiento. Acababa de protestar por el empujón de otro viajero que, según él, le atropellaba cada vez que bajaba alguien. Este descarnado joven era portador de un sombrero ridículo. Eso ocurrió en la plataforma de un S completo aquel mediodía.

Injurioso (Pag.149):
Tras una espera repugnante bajo un sol inaguantable, acabé subiendo en un autobús inmundo infestado por una pandilla de imbéciles. El más imbécil de estos imbéciles era un granuja con el gañote desmedido que exhibía un güito grotesco con un cordón en lugar de cinta. Este chuleta se puso a gruñir porque un viejo chocho le pisoteaba los pinreles con un furor senil; pero enseguida se arrugó largándose a un sitio vado todavía húmedo del sudor de las nalgas de su anterior ocupante. Dos horas más tarde, qué mala pata, me tropiezo con el mismo imbécil que charra con otro imbécil delante de ese asqueroso monumento llamado la estación de Saint-Lazare. Parloteaban a propósito de un botón. Me digo: aunque se suba o se baje el forúnculo, mona se quedará, el muy requeteimbécil.

Distinguo (Pag.69):
Por la mañana (y no por Ana la maña) viajaba en la plataforma (pero no formaba en la vieja plata) del autobús (no confundir con el alto obús), y como estaba llena (no me como esta ballena) la masa chocaba (y no la más achochada). Entonces un jovencito (y no cito un joven) extravagante (no vago estragante) se dirigió (aunque no digirió) a un sujeto (pero no atado) pacífico (no Atlántico) enojándose (no desojándose) porque éste (no Oeste) le pisaba el pie (no le pispaba el bies). Al cabo del rato (y no al rabo del gato) yo vi al tonto (no llovía a lo tonto) en San Lázaro (no el de Tormes) conversando con un amigo (no amigando con un converso) más meticuloso (mas no supositorio) en temas de indumento (y no mento más té hindú).

viernes, 5 de marzo de 2010

Homenaje al gran escritor uruguayo: Mario Benedetti

Los inmortales
Personas que se recuerdan con el paso de los años, vinculadas al mundo de la literatura.

Mario Benedetti
El escritor y poeta Mario Benedetti, nació en Paso de los Toros, Departamento de Tacuarembó (República Oriental del Uruguay), el 14 de septiembre de 1920. Sus padres, Brenno Benedetti y Matilde Farugia lo bautizan con cinco nombres: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno.

En 1953 aparece su primera novela, ¨Quien de nosotros¨. Relato de un triangulo amoroso, escrito en tres partes, formado por Miguel (escribe en un diario los acontecimientos de su vida, él es el marido abandonado por Alicia), Alicia (escribe una carta cuando decide abandonar a su marido por Lucas, un amigo de juventud de ambos) y Lucas (escritor y amante de Alicia, consigue popularidad al escribir cuentos o pequeñas historias de unas veintes paginas).

Conflicto sentimental que ofrece diferentes versiones a través de un fabuloso juego de espejos a los ojos del lector. Una interrogativa flota en el aire a través de toda la novela. ¿Quién de nosotros, es capaz de juzgar a quien?

Me sumergí en la novela, sin darme cuenta al leer que algunas veces intentaba ponerme en la piel de sus protagonistas, porque es fácil juzgar cuando se ven los toros desde la barrera. Sus miedos a la soledad, lo difícil y haberse inevitable que puede ser tomar algunas decisiones que pueden marcar toda una vida.





Reseña biográfica
Recibió la formación primaria y secundaria en Montevideo y a los dieciocho años se trasladó a Buenos Aires donde residió por varios años. En 1945 formó parte del famoso semanario «Marcha» donde se formó como periodista, colaborando allí hasta 1974. Ocupó el cargo de director del Departamento de Literatura Hispanoamericana en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de Montevideo.

Desde 1983 se radicó en España donde permanece la mayor parte del año. Obtuvo el VIII Premio Reina Sofía de Poesía y recibió el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante.Su vasta producción literaria abarca todos los géneros, incluyendo famosas letras de canciones, cuentos y ensayos, traducidos en su mayoría a varios idiomas.De su extensa obra se encuentran entre otros, la novela «Gracias por el fuego», «El olvido está lleno de memoria», y los poemarios, «Inventario Uno» e «Inventario Dos». Falleció en Montevideo en mayo de 2009.


(Confidencial)

Fueron jovenes los viejos

pero la vida se ha ido

desgranando en el espejo

y seran viejos los jovenes

pero no lo divulguemos

que hasta las paredes oyen.

de Mario Benedetti