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martes, 15 de enero de 2013

El salto del agua (Catalán)


El silenci desapareix
per deixar lloc a la música,
el soroll de les gotes d’aigua
al estavellar-se al límit del seu camí.

Un caudal dispensa lleugerament
el silenci del meu pensament.
Donant tristor i emplaçament
la carona de la lluna, sospira al seu voltant.

La foscor comença apropar-se
al salt d’aigua, sobre les roques,
continuant amb el seu sòlid corrent
apressant als meus records.


 Petons de caramel.


El silencio desaparece
para dejar lugar a la música,
el ruido de las gotas de agua
al estrellarse al límite de su camino.

Un caudal dispensa ligeramente
el silencio de mi pensamiento.
Dando tristeza y emplazamiento
la cara de la luna, suspira al suyo cercando.

La oscuridad empieza acercarse
al salto de agua, sobre las rocas,
continuando con su sólido corriendo
acuciante a mis recuerdos.


Besitos de caramelo

He instalado un traductor instantáneo, esta en la columna de la derecha, debajo de los seguidores de este blog. Se puede leer en todos los idiomas.

sábado, 12 de enero de 2013

Los zapatos


Bajo con cuidado, pensativa  aquella escalera. Ella repasaba mentalmente la idea de que hubiera sido mejor no aceptar la invitación de retornar a encontrarse con los antiguos compañeros de su instituto. Bajo peldaño a peldaño, recogiendo su falda para que sus recién estrenados zapatos lucieran con todo su esplendor.

Había trabajado muchas horas para poder reunir el importe de ellos, pero se sentía radiante al echar un vistazo con disimulo al final de sus pies; eran de color rojo pasión,  de fino tacón, con una pequeña hebilla plateada en una de las esquinas. Terminó de bajar la escalera sonriente, cerca de ella, María la observaba con aire de malicia. Ella había sido su rival en ciencias durante todo el curso.  Miro a los allí presentes saludando sin moverse del sitio, reparo como el zapato de su pie derecho empezaba a molestarle el talón, movió el pie con disimulo y se percató de que María también seguía en el mismo sitio.

Era extraño que ella siguiera parada en el mismo ya que le encantaba ser siempre el centro de atención. 
Después de media hora apoyando el pie en aquella escalera, cuando   después de pensarlo y ya preparada para irse, al iniciar la subida, oyó la voz de su ex compañera.
— ¿Ya te vas?—Preguntó.
—Acabo de recordar, que tengo que llegar temprano, mañana salgo de viaje. Aún no sé porque he venido, no recordaba lo aburrido que puede llegar a ser estas fiestas cuando pasa el tiempo y pierdes el contacto  con la gente – dijo algo sorprendida.
—Te entiendo, a mi me pasa exactamente lo mismo, pero soy incapaz de moverme, los pies me estas matando— dijo levantando el pantalón para enseñarme sus zapatos.

¡¡¡¡ Sus zapatos eran idénticos a los míos, incluso el color!!!! Las dos nos miramos y nos echamos a reír.

Nosotras que habíamos desperdiciado los mejores años de nuestra juventud en rencillas, nos dimos cuenta que aparte de unos zapatos incómodos teníamos muchas cosas en común.

Besitos de caramelo.